Confesiones y anatemas
*Los fragmentos que presentamos ha continuación fueron traducidos del ultimo libro del escritor rumano Emile Cioran titulado“Aveux et anathèmes” el mismo que fue publicado en 1987, siete años antes de la muerte del autor (1911-1995).
Traductor: Juan Carlos Valdivia Cano
“¿Por qué fragmentos?” me reprocha aquel joven filósofo-“por pereza, por frivolidad, por disgusto pero también por otras razones”- y como no hallé respuesta alguna, me puse a dar explicaciones prolijas hasta convencerlo.
Todas las anomalías nos seducen, en primer lugar la VIDA, anomalía por excelencia.
Si yo prefiero las mujeres a los hombres, es por que tienen la ventaja sobre ellos de ser más desequilibradas, luego más complicadas, más perspicaces y más cínicas, sin contar esa superioridad misteriosa que les confiere una esclavitud milenaria.
Levantados, admitimos sin drama que cada instante que pasa desaparece para siempre; acostados, esta evidencia parece a tal punto inaceptable que uno desea no levantarse jamás.
Que podamos ser heridos por aquellos mismos que despreciamos desacredita el orgullo.
Maldición al escritor que no cultive su megalomanía, que la vea disminuir sin reaccionar.
Se dará cuenta muy pronto que uno no se vuelve normal impunemente.
Decepcionado por todos es inevitable que se llegue a estarlo de si mismo, a menos que uno haya comenzado por aquí.
Esos niños que no he querido tener saben las alegrías que me deben.
Me muero tratando de imaginar el “cosmos”… sin mí. Felizmente que la muerte esta ahí para remediar la falta de imaginación.
En un planeta gangrenado deberíamos abstenernos de hacer proyectos pero uno los hace siempre, siendo el optimismo, como se sabe un tick de agonizante.
Durante milenios solo fuimos mortales. Vémonos ahora promovidos al rango de moribundos.
Ser O no ser. Ni Lo uno ni lo otro.
Kant espero la extrema vejez para percibir los lados sombríos de la existencia y señalar “el fracaso de toda teodicea racional”.
Otros más afortunados se dieron cuenta de ello antes de empezar a filosofar.
El gusto de la formula va a la par con una debilidad por las definiciones por aquello que tiene menos relación con lo real.
La filosofía hindú persigue la liberación; la griega excepto Pirrón o Epicúreo y algunos inclasificables es decepcionante: Ella no busca mas que la…..verdad.
He conocido escritores obtusos e incluso bestias. Los traductores, a quienes me he podido aproximar, por el contrario, han sido mas inteligentes y mas interesantes que los autores que traducen, debido a que se requiere mas reflexión para traducir que para crear.
Todo lo que se puede clasificar es perecible. No dura sino aquello que es susceptible de muchas interpretaciones.
El hombre es libre salvo en aquello que tiene de profundo. En la superficie hace lo que quiere; pero en sus capas oscuras “voluntad” es un vocablo desprovisto de sentido.
Los antiguos desconfiaban del éxito no solamente por que temían el celo de los dioses sino por que además temían el peligro del desequilibrio interior vinculado a todo éxito como tal. Comprender este peligro, que superioridad sobre nosotros.
Si de tiempo en tiempo uno es tentado por la fe, es por que ella propone una humillación de reemplazo. Es preferible encontrarse en posición de inferioridad delante de un dios que delante de un homínido.
El eminente eclesiástico se burla del pecado original. “Este pecado es tu fuente de ingresos. Sin el morirías de hambre por que tu ministerio no tendría ningún sentido. Si el hombre no estuviera condenado desde el origen ¿para que habría venido cristo? ¿Para comprar que o a quien?” A mis objeciones él dio por toda respuesta más que una sonrisa condescendiente.
Una religión esta acabada cuando solo sus adversarios se esfuerzan por preservar su identidad.
No se habita en un país, se habita en una lengua. Una patria es eso y nada mas que eso.
Un silencio abrupto en medio de una conversación nos conduce inmediatamente a lo esencial: Nos revela que precio debemos pagar por la invención de la palabra.
Las últimas hojas caen bailando. Se requiere una gran dosis de insensibilidad para enfrentarse al otoño.
Llega un momento en el que no se imita más que a uno mismo.
“El fin de la humanidad llegara cuando todo el mundo sea como yo”. Declaré un día en un acceso que a mi no me corresponde calificar.
Lo esencial surge a menudo al final de una larga conversación. Las grandes verdades se dicen ya cerca de la puerta.
Fuera de la música, todo es mentira, incluso la soledad, incluso el éxtasis. Ella es justamente lo uno y lo otro mejorados.
La misión de todos y cada uno es llevar a bien la mentira que se encarna, de llegar a no ser mas que una emoción extinta.
LA EXPERIENCIA DE LA ESCRITURA(L’EXPERIENCE DE L’ÉCRITURE)
Autora: Cécile Hayez -Traducción Juan Carlos valdivia
¿Cómo escribir sobre la escritura de Jacques Derrida ( o de no importa quien) sin deformarla u ocultarla y no soñemos con poder escribir sobre la escritura de Jacques Derrida ……tal cual es, de parte en parte, problematizada en su pensamiento y en su escritura y ellos mismos problematizados a su turno. Digamos simplemente para comenzar que la escritura de Derrida esta íntimamente ligada a la cuestión de la experiencia: “la experiencia de la lengua debería ser una experiencia común a la poesía y la filosofía(…)En general, a pesar que la filosofía hace un amplio llamado a la experiencia ya sea que la interrogue o que la experiencia sea para él un problema, tradicionalmente no tematiza la experiencia de la lengua. Que la filosofía se escriba y se escribe en un idioma ha sido negado en alguna medida por el filosofo desde hace largo tiempo, sea que pretenda negar su idioma en vista de una lengua universal y transparente,( y eso nos devuelve a lo mismo)sea que considere la lengua natural en la cual el habla como un accidente empírico y no como una experiencia ligada al ejercicio del pensamiento”.
En este pasaje Jacques Derrida comienza por aproximar el discurso filosófico al discurso poético, ya que ellos tienen la lengua por experiencia común. Esos dos discursos están esencialmente atravesados por la lengua, pero lo que distingue al uno del otro tiene relación con el hecho de que la filosofía (o el filosofo) niega a menudo el hecho de la lengua en su discurso. Pretendiendo lo universal el filosofo niega el idioma (es decir lo mas particular, lo más circunstancial) de su nombre , de su lengua y de la circunstancia. Negar eso significa impedir que algo que esta inscrito en nosotros aflore a la superficie ; es esperar una suerte de autorepresión. Como cualquier escritor, el filósofo tendría, si no se reprimiera , materia para firmar , para inscribir en su escritura algo de su cuerpo y de la experiencia de la lengua que el vive o que él está en plan de vivir , pero hace como si el cuerpo no existiera o como si no hubiera lengua .El hace como si la circunstancia de la escritura , en la cual su discurso esta en plan de elaborarse, solo tuviera un valor puramente accidental.
Planteada la distinción fundamental entre poesía y filosofía , Derrida no busca verdaderamente, desarrollarla , si no que procede a otra distinción entre dos gestos contradictorios que operan a contratiempo uno frente al otro, el del lector, el del crítico y el del escritor. Del lado del crítico se debe distinguir , hay que hacerlo aun si es difícil: ”para prevenir todo mal entendido , creo que en situaciones contextuales claras, no solamente se puede sino que se debe distinguir entre un discurso filosófico, un discurso poético, un discurso literario y tenemos a nuestra disposición desde ese punto de vista grandes recursos críticos(…) hay que llevar esta tarea tan lejos como sea posible e insistiré tanto sobre esta posibilidad como sobre esa necesidad”.
Del lado del escritor al contrario Derridá apuesta por lo monstruoso : “una vez que se ha tomado conciencia de que la filosofía habita una lengua o es habitada por ella , la apuesta mas lúcida en alguna medida , la mas libre que se puede tomar , es la de no evitar el problema , escribir con esta lengua, llevar tan lejos como sea posible la experiencia filosófica y la experiencia poética de la lengua”.
El termino monstruoso remite a otra entrevista con Derrida donde el explica que ,”el texto produce un lenguaje en él y para él, que a la vez que continua trabajando a través de la tradición , surge en cierto momento dado como monstruo, una tradición monstruosa , una mutación monstruosa sin tradición o modelo normativo”
No se trata entonces de escribir sobre conceptos si no de hacer la experiencia de los conceptos en y por la escritura , en el momento mismo de la escritura que, a la vez, se inscribe en la tradición y rompe con ella, haciendo espacio al acontecimiento, a la circunstancia. Se trata de dejar que la escritura haga los conceptos , los provoque , los modifique , los produzca haciendo a la vez, en y por la escritura, la experiencia de la escritura misma.
DUDA RAZONABLE (REASONABLE DOUBT)
Publicado el 29 de Julio del 2006 en el New York Times Autora: Rebecca Newberger Goldstein-Traductor: Boris Espinoza
Este Jueves fue el 350th aniversario de la excomulgación del filósofo Baruch Spinoza de la comunidad portuguesa judía de Amsterdan, en la cual él había crecido.
Dado los eventos de la semana pasada, particularmente aquellos del medio este, el aniversario de Spinoza no recibió mucha atención. Pero vale la pena recordarlo, en larga medida porque la vida y el pensamiento de Spinoza tuvieron el poder de iluminar el tipo de eventos que en ese momento parecían intratables y abrumadores.
Las razones exactas de la excomulgación de Spinoza, cuando apenas tenia 23 años, continúan oscuras, pero las razones por las cuales fue despreciado por toda Europa no. Spinoza argumentó que ningún grupo o religión podía razonablemente reclamar un conocimiento infalible del favoritismo del Creador hacia las costumbres y maneras de determinada comunidad. Después de ser excomulgado, Spinoza paso el resto de su vida -murió en 1677 a la edad de 44- estudiando las diversas formas de intolerancia religiosa. Las conclusiones a las que llegó continúan siendo alarmantemente relevantes.
Los judíos que desterraron a Spinoza eran refugiados de la Inquisición española y portuguesa, y habían sido victimas de intolerancia. A finales del siglo XV, los judíos de la península ibérica habían sido forzados a convertirse al cristianismo. Durante ese tiempo, ellos habían estado bajo la vigilante mirada de los Inquisidores, quienes sospechaban de los “Nuevos Cristianos,” como así los llamaban incluso después de haber practicado el Cristianismo por generaciones, de llevar el rechazo de Cristo en la sangre. Puede argumentarse que la Inquisición Ibérica fue el primer experimento europeo de racismo ideológico.
La reacción de Spinoza hacia la intolerancia religiosa que vio a su alrededor fue su desligamiento de todo pensamiento sectario. Él entendió la tendencia poderosa en cada uno de nosotros para elaborar un punto de vista dogmático que favoreciera las circunstancias dentro de las cuales nacemos. El Auto-engrandecimiento puede ser el andamiaje invisible de religión, política e ideología.
Nuestra única defensa contra esta tendencia es la infatigable aplicación de la razón. La razón tiene que estar en guardia contra los vínculos falsos de auto-servicio que se deslizan en nuestro pensamiento, induciéndonos a creer que nosotros somos cósmicamente más importantes que en lo que realidad somos, y que se nos había conferido -ya sea judío, cristiano o musulmán- una posición privilegiada en la narrativa del desarrollo del mundo.
El sistema de Spinoza es un argumento deductivo extenso que llega a una conclusión tan radical en nuestros días como lo fuera en los suyos, que nosotros somos seres racionales y compartimos la misma identidad.
La fe de Spinoza en la razón como nuestra única esperanza y redención es el núcleo de su sistema, y sus consecuencias alcanzan muchas direcciones, incluyendo la política. Cada uno de nosotros ha sido dotado con la razón, y es nuestro derecho, también como nuestra responsabilidad, el ejercitarla. El ceder esta faculta a otros, ya sea a las autoridades de la iglesia o el estado, no es una opción racional ni tampoco ética.
Es por eso que, para Spinoza, democracia fue la forma superior de gobierno, sólo la democracia puede preservar y aumentar los derechos de los individuos. El estado, ayudando a cada persona a preservar su vida y bienestar, puede legítimamente demandar sacrificios de nosotros, pero nunca podrá despojarnos de la responsabilidad que tenemos de esforzarnos para justificar nuestras creencias a la luz de las evidencias.
Es por esta razón que Spinoza argumentó que un gobierno que impide el desarrollo de las ciencias socava los fundamentos de la legitimidad del estado, el cual es proveer seguridad física de modo que nosotros podamos ejercer toda nuestra potencialidad. Es por eso que él también argumentó muy firmemente contra la influencia del clero en el gobierno. El arte de gobernar inyectado con religión no sólo diluye la justificación del estado sino que también es intrínsicamente inestable desde el momento que tiene que insistir en su versión de la verdad contra la de otros.
El intento de Spinoza de deducir todo desde el principio -esto es, sin depender en la observación empírica- puede, hoy en día, parecernos quijotescamente impráctico, sin embargo su proyecto de racionalidad radical tuvo consecuencias concretas. Sus escritos, prohibidos y condenados por la Europa cristiana, pero continuamente leídos y discutidos, jugaron un rol importante en el experimento audaz de gobierno racional que dio origen a este país [Estados Unidos].
La Declaración de la Independencia, ese extraordinario documento cuyo primer borrador fue redactado por Thomas Jefferson, refleja sutilmente el pensamiento de Spinoza. John Locke, contemporáneo de Spinoza -ambos nacieron en 1632- es una influencia mas obvia en Jefferson de lo que Spinoza fue. Pero el mismo Locke había sido influenciado por las ideas de Spinoza de tolerancia, libertad y democracia. Locke pasó cinco años de formación en Amsterdam, en el exilio, debido a los problemas políticos de su patrón el Conde de Shaftesbury.
Aunque Spinoza ya estaba muerto, es casi seguro que Locke conoció en Amsterdam gente que le habló de Spinoza. La biblioteca de Locke no sólo incluía los trabajos más importantes de Spinoza sino también trabajos donde Spinoza había sido discutido y condenado.
Es importante notar que Locke emergió de sus años en Amsterdam como un pensador más igualitario, habiéndose movido decisivamente en la dirección de Spinoza. Locke ahora aceptaba, como no lo había hecho antes, la demanda igualitaria fundamental, que la legitimidad del poder del estado deriva del consentimiento del gobernado, frase esta que encontraría un camino prominente hacia la Declaración.
Las alegaciones de Locke en favor de la razón no fueron tan lejos como las de Spinoza. Locke defendió con firmeza la revelación de la Cristiandad como la única y verdadera religión, oponiendose así al universalismo de Spinoza. Cuando los fundamentos del pensamiento de Spinoza y Locke difieren, el punto de vista de Jefferson coincide más con Spinoza. (La colección de obras de Spinoza formaron parte de la biblioteca de Jefferson, por lo cual el impacto de Spinoza no puede simplemente haber sido a través de Locke.)
Si escuchamos la influencia de Locke en la frase: “vida, libertad y búsqueda de felicidad”, (una variación de la frase de Adam Smith -inspirada en Locke, “vida, libertad y búsqueda de la propiedad”), también escuchamos el sonido de Spinoza dirigiéndose a nosotros a través del llamado de Jefferson a las “leyes de la naturaleza y la naturaleza de Dios”. Este es el lenguaje de la religión universalista de Spinoza, la cual no hace referencia a la revelación, sino más bien a las verdades éticas que pueden descubrirse a través de la razón humana.
Spinoza argumentó que la capacidad de razonar es lo que nos hace invalorables, y absolutamente merecedores de dignidad y compasión. Cada individuo es una ley natural por descubrir, digno de consideración ética, que elude el llamado de la revelación divina. Una idea que causo indignación cuando Spinoza la propuso por primera vez en el siglo XVII, añadiendo fuego a la denuncia en su contra de ser un ateo inmoral, encontró su camino en la mente de hombres que empezaron a crear gobiernos como nunca antes se había visto.
Aun en estos tiempos, dada la infección de la política por la religión, el sueño de Spinoza de hacernos susceptibles a la voz de la razón podría parecer desesperanzadoramente quijotesco. Pero imaginemos cuanto mas imposible hubiera parecido 350 años atrás. Y también imaginemos cuanto más arrepentido aun este mundo hubiera estado sin el sueño de Spinoza.